La motivación de este proyecto es ayudar al gran público a realizar tareas o solicitar servicios que podemos considerar cotidianas y comunes, y que han sido digitalizadas en los últimos años, proporcionando un mecanismo que agiliza y facilita la realización de estas tareas.

El contexto de la crisis sanitaria actual ha marcado un punto de inflexión en el uso de unas tecnologías que, si bien ya existían y estaban implementadas desde principios del presente siglo, no ha sido hasta este momento en que se ha hecho necesario su uso y se ha forzado el necesario cambio cultural hacia la digitalización real del día a día. Todo ello, a fin de evitar los riesgos para la salud propia y comunitaria, pero -al mismo tiempo- haciendo más productivos los trámites y servicios públicos tanto para el ciudadano, como para las administraciones y también para las empresas.

La supresión de colas, aglomeraciones, esperas, viajes y reuniones presenciales, así como la reducción de consumo de papel y combustible, redundan en una clara ganancia en eficiencia, mediante la reducción de tiempos y costes, y redundan también en una reducción del impacto ecológico de nuestra actividad. Pero todo ello no hubiese sido posible sin el cambio cultural forzado por la grave situación actual de pandemia mundial. De alguna forma, podemos decir que el siglo XXI ha comenzado en 2020 con el uso real y efectivo de las tecnologías actuales, que ya estaban disponibles desde el inicio cronológico del siglo.

Es por esto que en el momento actual es cuando se hace más necesario dedicar esfuerzos a la reducción de la brecha digital que, en mayor o menor medida, ha condicionado la resistencia al cambio cultural mencionado, que se ha ido produciendo hasta la fecha. Unas veces por no salir de nuestra “zona de confort”, y otras -lamentablemente- por la brecha económica, social y cultural de muchos colectivos. Especialmente de personas mayores o con bajo nivel cultural, o familias desfavorecidas que han visto como todos sus miembros han necesitado integrarse de manera forzosa en una nueva forma de interacción telemática (enseñanza pública online de todos los hijos, cita previa de salud, consulta médica telemática, citas y trámites online en instituciones públicas y privadas, etc…).

Si ya la brecha digital, producto de la disrupción tecnológica de nuestro siglo, suponía un problema de carácter social y de integración normalizada de los avances tecnológicos en la vida cotidiana, ahora que esta integración de hace necesaria por razones de seguridad pública, es cuando -más que nunca- cabe fomentar en el ciudadano el uso de los servicios públicos y privados de manera telemática, pues en este momento es cuando la brecha tecnológica sí representa un elevado riesgo -si no ya un problema real- de exclusión social.

Consideramos que pese a esta digitalización y a que no son tareas que tecnológicamente podamos considerar complejas para un nivel TIC bajo-medio, existe aún cierta capa de la población donde estas facilidades no han conseguido penetrar. Por el valor inmediato que ofrecen a los usuarios y su relativa facilidad de aceptación por los mismos, pensamos que el acercar estos servicios a los ciudadanos que han quedado un poco de lado les aportará no sólo el valor directo del servicio accedido de manera telemática, sino que será una magnífica puerta de entrada a otros casos de uso de las TICs con una funcionalidad más segmentada.

El objetivo es ofrecer al público el conocimiento de la existencia de estos servicios, su utilidad y cómo usarlos.

El objetivo es, por tanto, ofrecer a este público el conocimiento de la existencia de estos servicios, su utilidad, cómo usarlos telemáticamente y las ventajas que aportan. Consiguiendo con esto la autonomía del usuario en el uso de los mismos.

El punto diferencial que planteamos es el enfoque hacia casos de uso concretos en el ámbito local, con los que el usuario perciba su valor de manera directa y no de manera potencial, abstracta o eventual en el tiempo.

El punto diferencial que planteamos es el enfoque hacia casos de uso concretos , con los que el usuario perciba su valor de forma directa.

Por tanto, centramos nuestra propuesta en los servicios más utilizados y utilizables que las AAPP de la Región de Murcia ponen a disposición de los ciudadanos de manera telemática.

Por el fondo y forma en que planteamos nuestra propuesta, este proyecto genera unos contenidos cuyo valor trasciende el carácter temporal de la actividad subvencionable y en la confianza del éxito que se obtendrá entre la ciudadanía, se planteará a las AAPP la explotación continua de estos contenidos y su futura ampliación.

Este proyecto ha sido desarrollado por la Asociación de Ingeniería en Informática y el Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de la Región de Murcia, gracias a la cofinanciación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y fondos FEDER mediante la ayuda a entidades sin fin de lucro para la financiación de actuaciones que fomenten la alfabetización digital y la e-inclusión, ejercicio 2021.